La ola MORENA desdibuja a la oposición y deja a AMLO casi sin contrapesos

El 2 de julio México amaneció con una nueva realidad política: Andrés Manuel López Obrador se hizo de la presidencia de la República con un 52.9 porciento de los votos, según el PREP, pero es sólo el inicio de una cascada de eventos que reconfiguraran el espectro político nacional; el dato más significativo sería que el PRI, partido hegemónico por más de 90 años pasó a ser la quinta fuerza en las cámaras; PES y PANAL podrían perder su registro y los partidos tradicionales deberán reconfigurarse o morir… y MORENA ¿será el nuevo partido de estado?

¿Es un honor estar con Obrador?

La diferencia de más de 30 puntos que tiene López Obrador con su más cercano adversario, Ricardo Anaya, ha generado escenas que se creyeron imposibles en nuestro país: El tabasqueño es recibido en Palacio Nacional por el Presidente Peña Nieto y desde ahí da su primera conferencia de prensa; recibe felicitaciones de sus otrora enemigos jurados, como Vicente Fox o Germán Larrea; se reúne con empresarios y da una conferencia conjunta con Juan Pablo Castañón, tras una reunión con integrantes del Concejo Coordinador Empresarial, en donde sus integrantes se manifestaron “entusiasmados” con sus propuestas para general empleos para jóvenes.

Incluso, el impredecible presidente norteamericano.Donald Trump se apresuró a felicitarlo por su triunfo y sostuvo una llamada telefónica de 30 minutos con el virtual ganador. Esta aceptación de los grupos de poder empresarial parece coincidir con la estabilidad del tipo de cambio y la bolsa de valores, que no fueron afectados por el triunfo de Lopezobradorista. (1)

Unas cámaras que ni Trump tiene…

Sin embargo, destaca la inusitada votación obtenida por la coalición “juntos haremos historia” para las cámaras, tanto federales, como en una gran mayoría de las locales; lo que le permitiría pasar reformas, incluso de carácter constitucional sin mucho esfuerzo. Por su parte, los partidos, ahora opositores, vieron mermada su fuerza en las curules, lo que prevé una desbandada de legisladores a la bancada morenista. (2) Tal fuerza legislativa no se veía desde los mejores tiempos del priismo hegemónico, lo que le da a Andrés Manuel, un poder casi absoluto; por lo que es pertinente cuestionarse ¿será las bancadas morenistas y sus aliados simple oficina de parte para autorizar sin cuestionar las reformas del presidente o velaran por los ciudadanos que pretenden representar? Sólo el tiempo lo dirá.

El último en salir, que apague la luz, por favor

México necesita, como toda democracia, partidos políticos bien consolidados y con plataformas claras de cara a la ciudadanía; la gran debacle de los partidos tradicionales fue, precisamente, el profundo pragmatismo para la creación de sus coaliciones, que juntó a grupos con posturas contradictorias, como el caso del derechista PAN con los izquierdistas PRD y MC.

Tal pragmatismo evidenció que sus integrantes buscaban el acceso al poder a toda costa; los conflictos, tanto internos como entre las coaliciones, además del claro encontronazo de Ricardo Anaya con Peña Nieto alejó a los votantes; los casos de corrupción del presente régimen y su intención evidente de no investigarlos y sancionarlos, terminaron por apuntalar el triunfo de AMLO.

Tendremos que observar el futuro de partidos icónicos como el PRI, PAN o PRD, que debilitados tienen dos posibles escenarios: reconfigurar sus liderazgos y plataformas políticas para adecuarse a la nueva realidad nacional o, canibalizarse hasta desaparecer.

Una iglesia vacía

Una de las grandes paradojas del sistema electoral mexicano, que permite presentar en coalición a candidatos de un partido en específico, lo que permite que los electores voten por un candidato sin tener que votar por su partido, como parece ser el caso del Partido Encuentro Social, que podría tener aproximadamente 55 diputados federales, pero, al mismo tiempo, podría perder su registro como instituto político nacional al no obtener el 3% de la votación nominal; caso similar es el PANAL que tampoco alcanzaría el mínimo necesario, en el caso de el Partido del Trabajo, aunque su votación fue baja, alcanzaría a conservar su registro con el 4.5% de los votos.

Y un templo sin pastor

MORENA surgió como un movimiento social de amplia base popular, pero con un solo liderazgo visible: López Obrador. Con el triunfo del tabasqueño, hay que analizar si el joven partido tiene la capacidad de generar líderes que puedan tomar decisiones y llevar al proyecto sin orbitar en la fuerza gravitacional de AMLO, o repetirán el modelo de “Partido de Estado”, como lo fue el PRI en la época de la plutocracia del siglo XX mexicano.

Sólo el tiempo lo dirá.

  1. https://expansion.mx/empresas/2018/07/04/amlo-y-los-representantes-empresariales-comienzan-su-reunion
  2. http://www.sinembargo.mx/03-07-2018/3437235

 

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